C´est Addictif !

Espere! Detengase!
Lea con atención y entre líneas.



Le dije que estaría poco tiempo, esperó, lloró, me miró y se marchó.

Volvió y me agarro la mano.

Entonces, entonces sudó.

Sudó como sudan los extraños de cuerpo, sin hacer mucho esfuerzo, disfrutando el momento.

Sudó y volvió hacia mi. 

Sudamos, nos besamos, nos abrazamos, lloramos, se rió.

Y empezó a sudar de nuevo. Parecía que hiciera el amor. Parecía que se entregara con toda el alma. Pero no tenía alma. 

Las almas esperan, esperan uno o mil años, esperan re encarnar, esperan regresar y esperan, simplemente esperan. 

Él, el no tenía alma y aún así supo como salir, cerrar y no volver atrás.

// by Ángela Arteaga

hace 1 año